Con motivo del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora cada 26 de junio, Federación Salud Mental Andalucía lanza la campaña “No te fumes un mito. No te juegues tu salud mental”, una iniciativa de sensibilización dirigida especialmente a adolescentes y jóvenes para prevenir el consumo de cannabis y visibilizar su relación con la salud mental y la patología dual.

La campaña nace de una idea sencilla, pero necesaria: el cannabis no siempre relaja. Aunque muchas veces se presenta como algo natural, inofensivo o socialmente aceptado, su consumo puede relacionarse con ansiedad, paranoia, bajones, dificultades de concentración, aislamiento, dependencia o agravamiento del malestar emocional.

Desde la Federación se insiste en que la prevención no puede construirse desde el miedo, el castigo ni la culpa. La juventud necesita información clara, mensajes cercanos y espacios seguros donde poder hablar de lo que les pasa. Por eso, la campaña desmonta algunos de los mitos más repetidos: “es natural”, “solo es un porro”, “no engancha”, “yo controlo” o “me ayuda a desconectar”.

“Detrás de muchas formas de consumo puede haber ansiedad, tristeza, presión de grupo, soledad, estrés o dificultades para pedir ayuda. El problema no es solo el porro: a veces es lo que el porro está tapando”, señalan desde Federación Salud Mental Andalucía su presidente Manuel Movilla.

Datos que preocupan

El cannabis continúa siendo la sustancia ilegal con mayor prevalencia de consumo entre estudiantes de 14 a 18 años en España. Según ESTUDES 20251, el 21,0% del alumnado declara haber consumido cannabis alguna vez en la vida, el 15,5% en los últimos 12 meses y el 11,6% en los últimos 30 días.

En Andalucía, los datos también obligan a mantener la prevención activa: el 19,0% del alumnado de 14 a 18 años ha consumido cannabis alguna vez, el 13,8% en el último año y el 10,3% en el último mes. Dicho de otra forma: 1 de cada 10 estudiantes andaluces ha consumido cannabis en los últimos 30 días.

“Que el consumo baje no significa que el problema haya desaparecido. Significa que hay que seguir llegando antes, mejor y con mensajes que conecten con la realidad emocional de las personas jóvenes”, subraya la entidad.

Cannabis, salud mental y patología dual

La campaña pone el foco en una realidad especialmente compleja: la patología dual, que aparece cuando una persona presenta, de forma simultánea o a lo largo de su vida, una adicción y otro problema de salud mental.

Federación Salud Mental Andalucía advierte de que el cannabis puede aparecer como una forma de evasión ante el malestar emocional. En estos casos, el consumo no solo puede convertirse en un problema en sí mismo, sino que también puede ocultar una necesidad de apoyo psicológico, social o comunitario.

El Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones de Andalucía 2026-2029 refuerza este enfoque al señalar que muchas conductas de riesgo, como el consumo de sustancias, se inician en la adolescencia y pueden utilizarse como forma de hacer frente al malestar emocional. Además, recoge que las conductas adictivas generalmente no se presentan solas y que los problemas relacionados con alcohol o cannabis suelen aparecer asociados a síntomas depresivos y de ansiedad.

“Cuando el consumo se mezcla con ansiedad, depresión, dependencia u otros problemas de salud mental, no estamos ante una simple conducta de ocio. Estamos ante una situación que necesita detección precoz, acompañamiento y atención integral”, señala la Federación.

Llegar antes: el reto pendiente

Los datos del Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones de Andalucía ( PESMA-A) muestran la necesidad de reforzar la prevención. En 2024 se registraron 387 intervenciones psicoeducativas en los Centros de Tratamiento Ambulatorio de la Red Pública de Atención a las Adicciones en Andalucía. La mayoría, el 62,8%, estuvieron relacionadas con el consumo de cannabis. Además, estas intervenciones se realizan fundamentalmente con personas jóvenes, con una media de edad de 19 años.

Para la Federación, estas cifras muestran que el cannabis no es un tema menor ni lejano. Está presente en edades tempranas, aparece vinculado al malestar emocional y requiere respuestas coordinadas entre educación, salud mental, atención primaria, red de adicciones, servicios sociales, familias y movimiento asociativo.

Una prevención sin estigma

En Andalucía, ESTUDES 2025 refleja una mayor prevalencia de consumo de cannabis en estudiantes hombres que en estudiantes mujeres: el 22,9% de ellos declara haber consumido alguna vez, frente al 14,8% de ellas; y el 17,0% lo hizo en los últimos 12 meses, frente al 10,4%.

Estos datos obligan a diseñar mensajes adaptados, sin estigmatizar y teniendo en cuenta patrones de consumo, presión social, barreras de acceso a la ayuda, desigualdades y formas distintas de expresar el malestar emocional.

Con la campaña “No te fumes un mito. No te juegues tu salud mental”, Federación Salud Mental Andalucía quiere trasladar un mensaje directo a adolescentes y jóvenes: si consumes para calmarte, dormir, aguantar, encajar o dejar de pensar, quizá algo está pidiendo ayuda.

Reivindicaciones

La entidad reclama que la prevención del consumo de cannabis en jóvenes sea una prioridad real dentro de las políticas públicas de salud mental y adicciones. Para ello, considera imprescindible:

  • Reforzar la educación preventiva en centros educativos, con contenidos continuados, cercanos y adaptados a la realidad juvenil.
  • Garantizar espacios de escucha activa accesibles, seguros y no estigmatizantes.
  • Generar una red comunitaria integrada para la atención a la patología dual, con programas de estancia corta y larga, equipos multiprofesionales y protocolos normalizados de actuación, en coordinación con el movimiento asociativo, evitando circuitos paralelos, demoras y descoordinación entre los recursos sanitarios, sociales y comunitarios..
  • Mejorar la coordinación entre salud mental, atención primaria, red de adicciones, servicios sociales, comunidad educativa, justicia y movimiento asociativo.
  • Impulsar los programas de apoyo mutuo entre personas con experiencia propia en salud mental y adicciones. Busca mejorar el bienestar, la recuperación y la participación de las personas usuarias mediante agentes de apoyo mutuo, equipos estables, grupos de apoyo mutuo y actividades formativas regladas.
  • Desarrollar campañas públicas de prevención destinadas a la juventud y basadas en evidencia, alejadas de enfoques punitivos o moralizantes.

Federación Salud Mental Andalucía es una entidad sin ánimo de lucro, declarada de utilidad pública, que desde 1992 defiende los derechos y mejora la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias. Actualmente agrupa a 17 asociaciones andaluzas.