La Federación Salud Mental Andalucía celebró ayer un debate público con representantes de distintas formaciones políticas andaluzas con el objetivo de situar la salud mental como una prioridad real en la agenda política andaluza y avanzar hacia compromisos públicos concretos en materia de atención pública sanitaria y social, así como de acceso en igualdad de condiciones a los derechos de ciudadanía.

El encuentro, moderado por la periodista Cristina Mena, se desarrolló durante más de tres horas en un formato dinámico, estructurado y centrado en los contenidos. El debate se articuló en torno a cuatro ejes estratégicos: modelo de atención en salud mental, prevención del suicidio y detección precoz, recursos sanitarios y sociales, y personas en situación de mayor vulnerabilidad.

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Propuestas

La jornada permitió contrastar diagnósticos, prioridades y propuestas de las distintas formaciones políticas sobre uno de los principales retos sociales y sanitarios de Andalucía.

En representación del PP Andalucía, Beatriz Jurado defendió la continuidad de las políticas desarrolladas en los últimos años y señaló que la salud mental ha sido “un compromiso” del Gobierno andaluz. Situó entre las prioridades futuras a la infancia, adolescencia, juventud, zonas rurales y personas más vulnerables. También destacó el incremento de recursos profesionales, nuevos servicios especializados, abordar la situación de la salud mental en centros tutelados de menores, el trabajo con el movimiento asociativo, la prevención y detección precoz, el papel de las enfermeras escolares y el apoyo a las familias mediante programas de parentalidad positiva.

María Ángeles Prieto, en representación del PSOE Andalucía, afirmó que las personas con problemas de salud mental “han sufrido con especial dureza” el deterioro de la sanidad pública en los últimos años y defendió una mayor inversión pública. Entre sus compromisos, anunció “3.000 millones de euros más” para sanidad pública y la contratación de “18.000 profesionales”.

También planteó avanzar hacia “demora cero”, reforzar la red asistencial, puesta en marcha de forma urgente de las medidas recogidas en el programa andaluz prevención del suicidio y crear una red andaluza de salud mental infanto-juvenil con un centro por área sanitaria. Asimismo, subrayó que “Jabalquinto y Tarifa” son prioridad absoluta”, reclamando la apertura inmediata.

Ana María Ruiz, en representación de VOX, situó la prevención y la coordinación institucional como prioridades y afirmó que “el paciente está en el centro de todas nuestras políticas”. Reclamó medidas eficaces y mayor respaldo a familias, asociaciones y entidades sociales.

Asimismo, puso el foco en la situación de los equipos profesionales al señalar que “los profesionales sanitarios están quemados, están asfixiados”, reclamando más personal en atención primaria, una unidad de atención infanto-juvenil en cada unidad de gestión clínica y una mejor conexión entre sanidad, educación, dependencia y servicios sociales.

Ana Aranda, en representación de Por Andalucía, defendió “un mensaje de esperanza” y aseguró que la solución pasa por “aportar por aquellos partidos que defienden la sanidad pública siempre, gobiernen o no gobiernen”. Vinculó la salud mental con factores sociales y económicos, señalando que “no podemos hablar de ansiedad, de depresión, de sufrimiento, sin hablar de la precariedad laboral, de la vivienda inaccesible, de la privatización, de la educación, de la soledad impuesta y de la desigualdad estructural”.

Asimismo, reclamó una sanidad pública “universal, accesible para todas las personas” y propuso atención en menos de 48 horas en atención primaria para situaciones relacionadas con salud mental, reducción de listas de espera, mejora de las condiciones laborales profesionales y el impulso de planes de atención especializados teniendo en cuenta todos los colectivos vulnerables como por ejemplo las personas LGTBI+, la apuesta por programas de educación afectivo sexual y de bienestar emocional.

Javi Montes, en representación de Adelante Andalucía, sostuvo que “las instituciones deben tomarse con urgencia en serio la salud mental” y defendió una atención “digna, pública y gratuita”, con más recursos e infraestructuras.

También señaló que la salud mental no puede abordarse desde una perspectiva exclusivamente individual y la vinculó a factores como la vivienda, la precariedad laboral, la desigualdad y las dificultades de emancipación juvenil. Entre sus propuestas mencionó la limitación de alquileres, el fortalecimiento de los servicios públicos, su humanización a través de la apertura de las unidades de hospitalización, la puesta por la figura del psicólogo general sanitario y enfermería especialista en salud mental, reforzar con más orientadores educativos y una red espacios de escucha activa y de calma para el bienestar para la juventud andaluza.

La Federación Salud Mental Andalucía agradece la participación de representantes políticos, profesionales, entidades sociales, medios de comunicación y personas asistentes en una jornada de diálogo y compromiso con la salud mental en Andalucía.

El presidente de la Federación Salud Mental Andalucía, Manuel Movilla, realizó una petición de responsabilidad compartida ante la próxima legislatura: “Cuando se forme el nuevo Gobierno, pedimos tanto a quienes asuman tareas de gobierno como a quienes ejerzan la oposición que mantengan la salud mental entre las prioridades”.

Movilla recordó además que “la salud mental está presente en la vida diaria de muchas personas: en las familias, en la juventud, en las personas mayores y en quienes esperan apoyo o atención. Por eso necesita compromiso, sensibilidad y respuestas sostenidas en el tiempo”.