La Federación Salud Mental Andalucía valora de forma muy positiva la decisión adoptada por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa de rechazar por unanimidad el borrador de Protocolo Adicional al Convenio de Oviedo relativo al internamiento y tratamiento involuntarios en el ámbito de la salud mental.

Esta resolución representa un hito estratégico en la gobernanza europea de la salud mental, al consolidar un marco alineado con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, que sitúa en el centro la autonomía, la voluntad y las preferencias de cada persona. El posicionamiento europeo envía un mensaje claro: la transformación del modelo asistencial debe avanzar hacia la eliminación progresiva de prácticas coercitivas y el fortalecimiento de apoyos basados en derechos.

Desde una perspectiva técnica y de política pública, la evidencia internacional respalda este giro. Informes de la Organización Mundial de la Salud y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos subrayan que los modelos comunitarios, participativos y centrados en la persona mejoran los indicadores de recuperación, reducen el estigma estructural y optimizan la eficiencia del sistema mediante intervenciones tempranas y apoyos personalizados.

Para la Federación, esta decisión refuerza la hoja de ruta ya emprendida en Andalucía: consolidar una red comunitaria robusta, dotar de recursos suficientes a los dispositivos de proximidad y profesionalizar las figuras de apoyo en facilitación procesal y acompañamiento, garantizando que cualquier intervención se desarrolle bajo el principio de mínima restricción y máximo respeto a los derechos.

“Cuidar no puede equivaler a imponer. La protección no puede construirse a costa de los derechos fundamentales”, señala el presidente de la Federación, Manuel Movilla. “La salud mental exige un marco de actuación basado en la autonomía, la inclusión y la corresponsabilidad institucional. Solo así se garantiza una atención digna, eficaz y coherente con los estándares internacionales”.

La Federación Salud Mental Andalucía defiende un modelo de atención en salud mental libre de coerción, centrado en la persona y sustentado en evidencia, derechos y calidad asistencial.